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Gils Carbó fue procesada por administración fraudulenta

Gils Carbó fue procesada por administración fraudulenta

También le dictó un embargo de 7 millones de pesos.

Alejandra Gils Carbó, Procuradora General de la Nación, fue procesada esta tarde por el juez federal Julián Ercolini por el delito de administración fraudulenta en la compra de un edificio para la PGN (Procuración General de la Nación).

Según Ercolini, Gils Carbó incurrió en el delito de "administración fraudulente en perjuicio de la administración pública".

El procesamiento fue por la compra del edificio que escondió, para la justicia, un entramado fraudulento. En el caso del segundo, fue el responsable de "modificar los términos de la licitación", de forma tal que la operación inmobiliaria quedara despejada para comprar el edificio.

El fallo dio por cierto "un complejo plan orientado a adquirir directamente" para el Ministerio Público Fiscal, un edificio en el centro de la capital argentina bajo la "simulación engañosa de una licitación pública". Al primero lo embargó por 7 millones de pesos y al resto, por 5 millones de pesos.

De la comisión percibida por Jaureguberry, 3 millones fueron para Juan Carlos Thill, "persona dedicada a la producción de seguros y que carecía de antecedentes en el mercado inmobiliario", medio hermano de Guillermo Alfredo Bellingi, un subdirector de la Procuración que intervino en la licitación, de acuerdo con la acusación.

Por otro lado, el referente de Cambiemos en la Cámara de Diputados acusó que “a la inconducta funcional y a la enorme discrecionalidad con que se ha manejado Gils Carbó, se suma ahora un procesamiento que es grave, y que trasciende la barrera de las consideraciones políticas: su accionar está tipificado en el Código Penal”.

La Justicia sostiene que todo estuvo "direccionado desde su inicio, mediante la confección de un pliego hecho a la medida de las características que presentaba el inmueble cuya adquisición estaba decidida de antemano y pactada con la vendedora".

La semana pasada decidió modificar su defensa que estuvo a cargo de Alejandro Rua (abogado de Cristina Kirchner y de Héctor Timerman en la causa por encubrimiento del atentado de la AMIA).