Internacional

Cuba le respondió a Donald Trump

Cuba le respondió a Donald Trump

"Mantenemos una relación muy respetuosa y constructiva con Estados Unidos, pero siempre tuvimos una diferencia de opinión sobre el nivel de compromiso con Cuba", expresó Trudeau.

Viajes. Otro cambio es hacer más estricto el proceso de autorización de los viajes a Cuba para los estadounidenses.

El cambio de política hacia Cuba anunciado por Trump incluye su apoyo al embargo comercial y financiero estadounidense a la isla y la oposición a las peticiones internacionales de que el Congreso lo levante, informó la Casa Blanca.

Y a pesar de que fue para quemar puentes con Cuba, la aparición de Trump en las pantallas de los hogares cubanos desató el célebre "choteo": en la calle, una mujer comentaba hoy que mientras a Obama le costó casi ocho años salir en directo en la televisión de la isla, su sucesor lo había logrado en tan solo seis meses. Es lo que califica de búsqueda de "un acuerdo mejor" que el de Obama. Las remesas desde Estados Unidos seguirán fluyendo.

Ahora, "Trump está agregando dientes a la política anterior de Obama", dijo Sánchez. "La línea dura se sentirá justificada y usará la posición de Trump para argumentar que el gobierno cubano no debería haber confiado nunca en el estadounidense", dijo Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano, un conocido think tank de Washington.

Detrás del giro de Trump está el cumplimiento de la promesa que hizo en campaña a los viejos exiliados anticastristas de Miami para afianzar su voto cuando parecía que Florida sería determinante para la victoria electoral, aunque en su día, realmente, les prometió más de lo que ahora les da. Con la presencia de líderes y políticos del exilio, entre ellos los congresistas cubano-estadounidenses Marco Rubio, Mario Díaz-Balart y Carlos Curbelo, el republicano aseguró que no iba a seguir alimentando el flujo de dinero que llega a la "columna vertebral" del régimen, las empresas a cargo de las fuerzas militares cubanas. Así, en el supuesto de que Donald Trump mantenga intacto el anacrónico embargo sobre la Isla, surgirá el desapego afectivo del régimen cubano respecto a EEUU, vacío que será aprovechado por el hábil estratega geopolítico Putin para firmar un nuevo tratado de colaboración militar ruso-cubana (rememorando el Pacto Secreto firmado en 1.960 en Moscú entre Raúl Castro y Jruschov) que incluiría la instalación de una base de Radares en la abandonada base militar de Lourdes para escuchar cómodamente los susurros de Washington y la instalación de bases dotadas con misiles Iskander, pudiendo revivirse la Crisis de los Misiles Kennedy-Jruschev (octubre, 1.962) y la posterior firma con Jrushchov del Acuerdo de Suspensión de Pruebas Nucleares (1962). Cabe recordar que Trump anunció las medidas de congelamiento contra el país al mando de Raún Castro en un barrio predominantemente cubano de Miami.

Trump mantuvo sin cambios algunas iniciativas de Obama, como mantener abierta la embajada estadunidense en La Habana.