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Sebastian Vettel gana un aparatoso Gran Premio de Mónaco

Sebastian Vettel gana un aparatoso Gran Premio de Mónaco

Cuando el Ferrari ingresó, salió por delante del Iceman, que vio como Vettel lo adelantó. El australiano Daniel Ricciardo (Red Bull), completó el podio tercero. Bottas y Raikkonen fueron los primeros en el giro 34, Ricciardo lo hizo en el 39 y Vettel en el siguiente. Una victoria para la escudería italiana que no conseguía en el Principado desde 2001. "Fue una carrera increíble, disputada con mucha tensión".

Con estos resultados, Vettel reunió 129 puntos en el Mundial y amplió su ventaja sobre Hamilton, terminó séptimo, quien tiene 104.

El joven belga Stoffel Vandoorne, no obstante, no pudo luchar por mejorar puestos en la Q3 tras estrellar su McLaren contra el muro en la Q2, un accidente que perjudicó a Hamilton, que circulaba por detrás de él buscando un crono que le permitiese entrar entre los 10 primeros de la clasificación. "Es que nuestra carrera viene más adelante le contestaba el ingeniero".

Comandando el pelotón de los mortales estuvo una vez más Carlos Sainz, sólido vuelta tras vuelta con su Toro Rosso, sexto tras aguantar bien la posición en la arrancada frente al Force India de Sergio Pérez (llegaron a tocarse en Loewe).

"Vaya un puto desastre", bramó por radio el holandés al sentirse utilizado por Red Bull en favor de su compañero.

El ruso quedó fuera de la carrera y Checo dañó su goma delantera izquierda y tuvo que ingresar a pits a falta de 5 vueltas cayendo del décimo al puesto 13, y viendo terminada su espectacular racha que inició el año pasado y que empató la novena mejor marca de la historia. Cuando se interpretaba el himno de Alemania, el piloto se paró en lo más alto del podio y cantó con los ojos cerrados.

La estrategia y la decisión de mandar primero a Kimi a los boxes, llevó a la especulación sobre si esto habían sido órdenes de equipo para darle el triunfo a Sebastian Vettel, pero un molesto Räikonnen y las palabras del piloto alemán lo negaron.

El tramo final tenía como tensión no la de la victoria si no la de las batallas precisamente entre Sainz y Hamilton y la de la tercera plaza del cajón, que se vieron incrementadas por el toque entre Jenson Button (McLaren) y Pascal Wehrlein (Sauber), que provocó la salida del coche de seguridad al quedar el alemán de costado a la entrada del túnel.