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Republicanos preocupados por la gestión de Donald Trump

Republicanos preocupados por la gestión de Donald Trump

El vicesecretario de Justicia Rod Rosenstein dijo en un comunicado: "He decidido que es de interés público que ejerza mi autoridad y designe un investigador especial para asumir la responsabilidad en este caso".

El 9 de mayo, Trump despidió al director del FBI James Comey, quien era el encaragdo de investigar la relación de Rusia con la campaña electoral.

"Necesitamos todos esos memorandos", indicó el presidente del Comité Judicial, el republicano Chuck Grassley.

La Casa Blanca no ha reaccionado por ahora a la oferta que hizo este miércoles el presidente ruso, Vladimir Putin, de entregar al Congreso estadounidense la transcripción del encuentro que mantuvieron la semana pasada Trump y Lavrov.

Un desafiante presidente Trump dijo este miércoles a una clase graduada en la Academia de la Guardia Costera de Estados Unidos que ningún político ha sido tratado más injustamente por los medios de comunicación y aconsejó a los graduados "bajar la cabeza y luchar, luchar y luchar" frente a esa adversidad.

El representante republicano Justin Amash, de Michigan, se convirtió en el primer legislador de ese partido en abordar la posibilidad de un juicio político a Donald Trump.

Abogado de profesión, Robert S. Mueller III, de 72 años, fue director del FBI por más de una década, entre 2001 y 2013, y además en su juventud recibió tres altas condecoraciones por acciones de combate en Vietnam.

Trump está en el centro de una nueva polémica, menos de cuatro meses después de su llegada a la Casa Blanca, y a pocos días de su primer viaje internacional.

La declaración se produce en momentos en se multiplican denuncias de que el mandatario presuntamente reveló información sensible a diplomáticos rusos e intentó presionar al FBI para abandonar una investigación sobre su entonces asesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn, quien precisamente debió renunciar por sus intercambios con Moscú.

Asimismo, Amash aseguró que confía más en la palabra de Comey que en la de Trump, después de que la Casa Blanca asegurara que el presidente jamás pidió el fin de la investigación a Flynn y que lo que se desprende de las supuestas notas de Comey no es "fidedigno".