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Donald Trump denuncia que es víctima de una cacería de brujas

Donald Trump denuncia que es víctima de una cacería de brujas

La reunión tuvo lugar después de que Rosenstein nombrara ayer al exdirector del FBI Robert Mueller como nuevo "fiscal especial" para la investigación en curso sobre los posibles vínculos de la campaña de Trump y Moscú para influir en los resultados electorales de los comicios del pasado noviembre.

Previamente en declaraciones a un grupo de periodistas, el presidente había dicho que la designación del Consejo Especial "duele terriblemente a nuestro país, porque demuestra que somos un país dividido, revuelto, no unificado (...) Creo que es una cosa muy, muy negativa".

Trump dijo que su gobierno estaba logrando "cosas enormes en muy corto tiempo".

Trump dijo también que se trata de "una pura excusa para los demócratas" por haber perdido las elecciones, por lo que deseó que la investigación "avance rápido" para mostrar "unidad" al resto del mundo.

Sin embargo, las reacciones en el Congreso han sido a favor del nombramiento de Mueller, muy bien considerado por los legisladores.

Trump se pronunció así en su primera comparecencia pública desde que el diario The New York Times revelara que, en febrero pasado, el mandatario pidió al entonces director del FBI, James Comey, que pusiera fin a una investigación sobre los nexos con Rusia del exasesor de Seguridad Nacional Michael Flynn. El departamento de justicia sólo había designado una vez en su historia a un investigador de este tipo.

El dólar cayó casi el 2% y Wall Street caía en la sesión, luego de los comentarios de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, podría enfrentarse a la amenaza de un juicio político.

El senador demócrata Richard Blumenthal aseguró que la investigación sobre la influencia de Rusia en las últimas elecciones presidenciales que liderará el fiscal especial Robert Mueller es de carácter "penal" y que, entre otras cuestiones, indagará si se ha producido alguna obstrucción a la Justicia.

Incluso si se determina que la campaña de Trump no cometió irregularidad alguna en sus tratos con los rusos, el fantasma de la investigación acosará a la Casa Blancas por meses, si no años.